Cada otoño, millones de mariposas monarca salen del sur de Canadá y del norte de Estados Unidos y vuelan hacia el sur, miles de kilómetros, hasta los bosques de oyamel de las montañas de Michoacán y del Estado de México. Allí pasan el invierno colgadas de los árboles, tan juntas que las ramas parecen naranjas.
Para un niño es una historia asombrosa: un insecto que pesa menos que un clip hace uno de los viajes más largos del mundo animal. Y su cuerpo es un modelo perfecto de simetría: el ala izquierda es el espejo de la derecha, como trabaja Simetría.
Cómo es
La mariposa monarca tiene las alas naranjas con venas negras y un borde negro con puntos blancos. Es fácil de reconocer.
Esos colores tan llamativos son un aviso: la monarca sabe mal y es tóxica para muchos pájaros.
Dibujarla, respetando que las dos alas sean iguales, es un ejercicio de observación y de simetría.
El viaje
Las monarcas que viajan hacia México recorren más de cuatro mil kilómetros, y algunas mucho más, según desde dónde salgan.
Buscar en un mapa el recorrido desde Canadá hasta Michoacán, y medirlo con la escala, es un ejercicio de geografía y de medida.
Calcular cuántos kilómetros recorre al día si tarda unos dos meses es una división con un resultado sorprendente.
Cómo saben el camino
Ninguna mariposa que llega a México ha hecho antes el viaje. Aun así, encuentra los mismos bosques que sus bisabuelas.
Los científicos creen que se orientan con el sol y con otras señales, como el campo magnético de la Tierra, pero todavía estudian cómo lo hacen exactamente.
Es una buena ocasión para explicar a un niño que la ciencia también tiene preguntas sin resolver.
Los bosques de invierno
En México, las monarcas pasan el invierno en bosques de oyamel, un árbol parecido al abeto, en montañas altas y frescas.
Allí se agrupan por millones en las ramas y los troncos, lo que les ayuda a protegerse del frío.
La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, en Michoacán y el Estado de México, es patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
Cuándo llegan
Las primeras monarcas llegan a México a finales de octubre y principios de noviembre, y se van en marzo.
Muchas familias de la región las relacionan con el Día de Muertos, porque llegan en esas fechas, y hay quien dice que traen de visita a los difuntos.
Marcar en un calendario la llegada y la salida, y contar cuántos meses se quedan, es un ejercicio de fechas.
La monarca pasa por cuatro etapas: huevo, oruga, crisálida y mariposa. Ese cambio completo se llama metamorfosis.
La oruga tiene rayas amarillas, negras y blancas, y come sin parar. La crisálida es verde con puntos dorados.
Ordenar las cuatro etapas es un ejercicio de secuencia que ¿Qué viene después? trabaja con otras series.
El algodoncillo
La oruga de la monarca solo come hojas de algodoncillo, una planta con savia blanca.
Esa planta contiene sustancias tóxicas que la oruga guarda en su cuerpo, y por eso la mariposa sabe mal a los pájaros.
Plantar algodoncillo en jardines y parques es una de las formas de ayudar a las monarcas en su ruta.
Generaciones
Las monarcas de verano viven solo unas semanas. Las que nacen al final del verano, en cambio, viven muchos meses: son las que hacen el gran viaje.
En primavera, empiezan a volver al norte, pero no llegan: sus hijos, nietos y bisnietos continúan el camino.
Hacer un árbol familiar de mariposas, generación por generación, ayuda a entender que el viaje de ida y vuelta lo hacen varias generaciones.
Por qué están en peligro
La cantidad de monarcas que llega a México ha bajado mucho en algunas temporadas. Las causas son la tala de los bosques, la desaparición del algodoncillo y los cambios en el clima.
Cada invierno, los científicos miden cuántas hectáreas de bosque ocupan las colonias, porque es más fácil que contar mariposas.
Esa forma de medir por superficie en lugar de contar uno a uno es un buen ejemplo de cómo se estiman cantidades muy grandes.
Contar muchas mariposas
¿Cómo se cuentan millones de mariposas? Se cuenta cuántas hay en un pequeño trozo y se multiplica por la superficie total.
Hacer lo mismo con un puñado de arroz en una bandeja —contar los granos de un cuadrado y multiplicar— es un experimento de estimación.
Es la misma idea que usan los científicos, a escala de mesa de cocina.
Una mariposa de papel
Doblar un papel por la mitad, dibujar media mariposa pegada al doblez y recortarla da una mariposa perfectamente simétrica.
Pintar una sola ala con témpera y cerrar el papel hace que el dibujo se copie en la otra, como en un espejo.
Son dos formas de descubrir la simetría con las manos.
Las estaciones del viaje
La monarca viaja siguiendo las estaciones: huye del frío del norte en otoño y vuelve con la primavera.
Relacionar cada etapa del viaje con una estación es un buen ejercicio con el calendario. Estaciones del año lo acompaña.
Y explica por qué el mismo animal no puede vivir todo el año en el mismo sitio.
Mariposas con etiqueta
Para estudiar su viaje, voluntarios y científicos ponen pequeñas etiquetas adhesivas en las alas de algunas monarcas.
Si alguien encuentra esa mariposa lejos, informa del lugar, y así se reconstruye la ruta.
Es un buen ejemplo de ciencia en la que puede participar cualquier persona, también los niños.
Un jardín para polinizadores
Plantar flores con néctar y algodoncillo en un balcón o un jardín ayuda a las mariposas y a otros polinizadores.
Apuntar qué insectos visitan las flores durante unas semanas es un pequeño proyecto de observación.
Hacer un gráfico con los insectos vistos cada semana convierte el jardín en un laboratorio.
Planear para ahorrar
Durante su viaje, las monarcas planean aprovechando las corrientes de aire, sin batir las alas todo el tiempo.
Así ahorran energía para recorrer distancias tan largas.
Lanzar un avión de papel y una hoja arrugada, y ver cuál planea más, ayuda a entender la idea.
El sol para volar
Las mariposas necesitan calor para volar. En los bosques de invierno, cuando sale el sol, se las ve abrir las alas y alzar el vuelo.
En los días fríos y nublados se quedan quietas en los árboles.
Relacionar la temperatura con la actividad de los insectos es un ejercicio de causa y consecuencia.
Antes y después de esto
Los insectos explicados a un niño están en leer sobre los insectos, y por qué hay estaciones, en las estaciones del año.
La fiesta con la que coinciden está en el Día de Muertos con niños, y otro animal mexicano único, en el ajolote. Otra ave viajera y diminuta, en el colibrí.
Cómo practicarlo jugando
Simetría trabaja las alas de la mariposa.
¿Qué viene después? ordena las etapas de la metamorfosis, y Estaciones del año, el calendario del viaje.
Qué imprimir
Comprensión: los insectos trae textos cortos sobre insectos, y Simetría: figuras sirve para dibujar la mariposa.
Ordenar lo que pasa trabaja las secuencias como la metamorfosis.
Lo esencial
- La mariposa monarca viaja miles de kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hasta México.
- Pasa el invierno en bosques de oyamel de Michoacán y el Estado de México.
- Su metamorfosis tiene cuatro etapas: huevo, oruga, crisálida y mariposa.
- La oruga solo come algodoncillo, que la hace tóxica para los pájaros.
- El viaje de vuelta al norte lo completan varias generaciones.