Lectura y lenguaje

El colibrí, el pájaro que vuela hacia atrás

Por El equipo de Kodomi Club · 14 de septiembre de 2026 · 8 min

El colibrí, el pájaro que vuela hacia atrás

Picaflor, chuparrosa, tucusito o zunzún: el colibrí tiene muchos nombres y récords. Cómo vive y qué se aprende observándolo.

El colibrí es un pájaro diminuto que se queda quieto en el aire delante de una flor, batiendo las alas tan deprisa que no se ven. Puede volar hacia delante, hacia arriba, hacia abajo y, algo que ningún otro pájaro hace igual, hacia atrás. Solo vive en América, desde Alaska hasta Tierra del Fuego.

Para un niño es un pájaro de récords: el más pequeño, el de alas más rápidas, el de corazón más acelerado. Comparar su tamaño con el de otros animales es exactamente lo que trabaja Grande o pequeño.

Un pájaro con muchos nombres

En México le dicen chuparrosa; en Argentina y Chile, picaflor; en Venezuela, tucusito; en Cuba, zunzún. Colibrí se entiende en todas partes.

Todos los nombres hablan de lo mismo: de las flores que visita o del zumbido que hacen sus alas.

Hacer una tabla con los nombres de cada país es un ejercicio de vocabulario y de geografía.

El más pequeño del mundo

El ave más pequeña del mundo es un colibrí que vive en Cuba: el zunzuncito o colibrí abeja. Mide unos cinco o seis centímetros, pico incluido.

Pesa menos que una moneda pequeña, y su nido cabe en media cáscara de nuez.

Medir cinco centímetros con una regla y dibujar un colibrí de ese tamaño ayuda a imaginar lo pequeño que es.

Alas que no se ven

Muchos colibríes baten las alas decenas de veces por segundo. Por eso se ven borrosas y producen un zumbido.

Contar cuántas veces se puede mover la mano en un segundo, y compararlo con un colibrí, es un experimento que siempre sorprende.

Y multiplicar para saber cuántos aleteos hace en un minuto da un número enorme.

Volar hacia atrás

El colibrí mueve las alas dibujando un ocho en el aire, lo que le permite quedarse suspendido y moverse en cualquier dirección.

Eso le sirve para meter el pico en una flor sin posarse, y retirarse después hacia atrás.

Dibujar el ocho que hacen sus alas es un ejercicio de grafomotricidad con una explicación científica.

Qué come

El colibrí se alimenta sobre todo del néctar de las flores, un líquido dulce. También come pequeños insectos, que le dan proteínas.

Como gasta muchísima energía, tiene que comer muchas veces al día.

Clasificar alimentos en dulces y proteicos, y pensar por qué un colibrí necesita los dos, es un buen ejercicio de ciencia.

Un corazón muy rápido

El corazón del colibrí late muy rápido cuando vuela, cientos de veces por minuto.

Tomarse el pulso durante quince segundos y multiplicar por cuatro para saber las pulsaciones por minuto es un experimento sencillo.

Comparar el resultado con el del colibrí muestra la enorme diferencia.

Por la noche

Por la noche, muchos colibríes entran en un estado de reposo profundo en el que su cuerpo se enfría y su corazón late mucho más despacio.

Así ahorran energía hasta que sale el sol y pueden volver a comer.

Es una buena ocasión para hablar de por qué los animales pequeños pierden calor más deprisa que los grandes.

El colibrí y las flores

Mientras bebe néctar, el colibrí se mancha de polen y lo lleva a la siguiente flor. Así ayuda a que las plantas den semillas.

Muchas flores que visitan los colibríes son rojas y alargadas, con la forma justa para su pico.

Buscar en un jardín flores con esa forma es una actividad de observación al aire libre.

Colores que cambian

Las plumas de muchos colibríes brillan con colores metálicos que cambian según la luz: verde, violeta, rojo.

Ese brillo no viene de un pigmento, sino de cómo la luz rebota en la estructura de la pluma, como en una pompa de jabón.

Mirar una pompa de jabón al sol y ver cómo cambian sus colores es un buen experimento para entenderlo.

Los colibríes viajeros

Algunas especies de colibrí migran: pasan el verano en el norte de América y el invierno en México o Centroamérica.

Para un pájaro tan pequeño, cruzar distancias tan largas es una hazaña.

Buscar su ruta en un mapa y compararla con la de la mariposa monarca es un ejercicio de geografía.

El colibrí en la historia

Los mexicas relacionaban al colibrí con Huitzilopochtli, uno de sus dioses principales, cuyo nombre se suele traducir como colibrí zurdo o colibrí del sur.

En muchas culturas de América el colibrí aparece en cuentos y leyendas.

Buscar un dibujo del colibrí de las líneas de Nasca, en Perú, es otra forma de verlo en la historia.

Observar colibríes

En muchos lugares de América, un bebedero con agua azucarada atrae colibríes a la ventana. Hay que limpiarlo a menudo y cambiar el agua.

Apuntar a qué horas vienen y cuántos se ven cada día es un pequeño registro de datos.

Encontrarlos entre las ramas exige atención, igual que Encuentra el objeto.

Un nido diminuto

Muchos colibríes construyen su nido con fibras vegetales, musgo y telas de araña, que lo hacen elástico.

A medida que los pollitos crecen, el nido se estira un poco para dejarles sitio.

Buscar en casa materiales elásticos y rígidos, y clasificarlos, ayuda a entender por qué la telaraña es tan útil.

Una lengua especial

El colibrí no sorbe el néctar como con una pajita: tiene una lengua larga, dividida en la punta, que atrapa el líquido al entrar y salir de la flor muy rápido.

Puede sacar y meter la lengua muchas veces por segundo.

Mojar la punta de un pincel en agua y ver cuánta agua atrapa ayuda a imaginar cómo funciona.

Un bebedero con cuidado

Si se pone un bebedero en la ventana, se prepara con agua y azúcar blanca, en una proporción de una parte de azúcar por cuatro de agua, sin colorantes.

Hay que limpiarlo y cambiar el agua cada pocos días, sobre todo con calor, para que no se estropee.

Medir las partes con una taza es un ejercicio sencillo de proporciones con un resultado que se ve en la ventana.

Pequeños pero valientes

Muchos colibríes defienden con energía las flores de las que se alimentan y persiguen a otros colibríes que se acercan.

A veces se enfrentan incluso a pájaros mucho más grandes que ellos.

Es una buena ocasión para hablar de por qué los animales defienden su comida y su territorio.

Contar visitas

Si hay un bebedero o unas flores que visitan los colibríes, se puede contar cuántas visitas hay en diez minutos a distintas horas.

Apuntar los datos en una tabla y ver en qué momento del día vienen más es un pequeño estudio científico.

Con los datos de una semana se puede hacer un gráfico de barras muy claro.

Antes y después de esto

Cómo se observan los pájaros desde casa está en un comedero en la ventana, y los nombres que cambian de país, en las palomitas tienen muchos nombres.

Otro viajero de América está en la mariposa monarca, y un ave mucho más grande, en el cóndor andino.

Cómo practicarlo jugando

Grande o pequeño compara tamaños de animales.

Clasifica en cestas trabaja la clasificación de aves, y Encuentra el objeto, la observación.

Qué imprimir

Los pájaros y su comida relaciona cada ave con lo que come, y Comprensión: los animales trae textos sobre animales.

Medir con la regla sirve para dibujar un colibrí a tamaño real.

Lo esencial

  • El colibrí solo vive en América y puede volar hacia atrás.
  • El ave más pequeña del mundo es un colibrí cubano de unos cinco o seis centímetros.
  • Bate las alas decenas de veces por segundo y su corazón late muy rápido.
  • Se alimenta de néctar e insectos, y ayuda a polinizar las flores.
  • Tiene muchos nombres: chuparrosa, picaflor, tucusito, zunzún.

Para practicarlo jugando

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