Mil gramos son un kilo y mil mililitros son un litro: la conversión es multiplicar o dividir entre mil, y se aprende en diez minutos. Lo difícil es otra cosa.
Lo difícil es tener una idea física de cuánto es eso. Un niño que ha escrito veinte conversiones correctas puede estimar que una manzana pesa dos kilos, y ese error dice que las unidades siguen siendo palabras. Comparar cantidades se entrena en Mayor, menor o igual.
La balanza de la cocina
Es el mejor material de este tema y ya está en casa. Pesar una manzana, un paquete de arroz, un vaso de agua y anotarlo lleva un cuarto de hora.
Con seis o siete pesos anotados, el niño tiene referencias propias y puede estimar. Sin ellas, solo tiene la tabla.
Y estimar antes de pesar —cuánto crees que pesa— convierte el ejercicio en un juego con puntuación.
Las referencias que hay que tener
Un paquete de azúcar es un kilo. Una botella pequeña de agua es medio litro. Un huevo, unos sesenta gramos. Un litro de agua pesa un kilo.
Esas cuatro son suficientes para estimar casi todo, porque lo demás se compara con ellas.
Que un litro de agua pese un kilo es la más útil de todas y sorprende: une las dos unidades en una sola idea.
La conversión, en los dos sentidos
De kilos a gramos se multiplica por mil, y de gramos a kilos se divide. El error frecuente es elegir mal la dirección.
La comprobación que no falla: el número tiene que ser mayor cuando la unidad es más pequeña. 3 kg son 3000 g, y no 0,003.
Decirla en voz alta cada vez, durante dos semanas, la instala. Después ya no hace falta.
Los medios kilos y los cuartos
Medio kilo son 500 gramos y un cuarto son 250. Se usan en la compra a diario y aparecen en los problemas todo el rato.
Conviene aprenderlos como cantidades sueltas, sin calcular, igual que las tablas.
Y con la balanza delante: pesar 250 gramos de arroz enseña más que convertirlo diez veces.
El mililitro y la jeringa
Un mililitro es muy poco y cuesta imaginarlo. La jeringa dosificadora de un jarabe lo enseña de golpe: cinco mililitros es una cucharadita.
Con esa referencia, un litro son doscientas cucharaditas, y el tamaño de la unidad queda claro.
Y explica por qué las medicinas se miden en mililitros y no en litros: porque la cantidad es pequeña.
Leer las etiquetas
Todos los envases traen el peso o el volumen impreso, y ahí hay una hoja de ejercicios gratis en cada armario.
Ordenar cinco envases de menor a mayor obliga a convertir, porque unos vienen en gramos y otros en kilos.
Es el mismo ejercicio de la ficha pero con objetos que se pueden coger, y se recuerda mejor.
Los problemas de repartir
«Un kilo de harina para cuatro bizcochos, cuánto lleva cada uno». Aquí la conversión hace falta porque la respuesta no es un número redondo de kilos.
250 gramos suena mejor que 0,25 kilos, y elegir la unidad que da un número cómodo es parte de resolver bien.
Esa decisión no se enseña casi nunca y es lo que distingue una respuesta bien dada.
Masa y peso
En primaria se usan como sinónimos y está bien. Pero conviene saber que no lo son: la masa es la misma en la Luna y el peso no.
Contarlo de pasada, sin insistir, deja una semilla para secundaria y suele generar preguntas buenas.
Y explica por qué la balanza funciona igual en cualquier sitio y el muelle del pescadero no.
La tonelada y el gramo
Mil kilos son una tonelada, y es la unidad de los camiones y los elefantes. Aparece poco pero cierra la escala por arriba.
Por abajo está el gramo, y por debajo el miligramo, que en primaria basta con nombrar.
Tener la escala entera —de gramo a tonelada— ayuda a colocar cualquier cantidad nueva. Aquí está, con las referencias de casa al lado:
Equivalencias de masa y capacidad: tonelada, kilo, gramo, litro y mililitro
| Cantidad | Equivale a | Para imaginarlo |
| 1 tonelada (t) | 1000 kg | la unidad de los camiones |
| 1 kilo (kg) | 1000 g | un paquete de azúcar |
| medio kilo | 500 g | medio paquete de azúcar |
| un cuarto de kilo | 250 g | lo que se pide a peso en la compra |
| 1 gramo (g) | 1000 mg | un huevo pesa unos 60 g |
| 1 litro (l) | 1000 ml | un litro de agua pesa un kilo |
| medio litro | 500 ml | una botella pequeña de agua |
| 5 mililitros (ml) | 1 cucharadita | la jeringa del jarabe |
Pesar sin balanza
Una percha, dos bolsas y un cordel hacen una balanza de dos platos en cinco minutos, y con ella se compara sin saber el número.
Comparar antes de medir es el orden natural: primero cuál pesa más, después cuánto.
Y enseña qué hace una balanza de verdad, que no mide el peso sino que lo compara con otro.
El vaso medidor
Los vasos de cocina traen la escala en mililitros y son una recta numérica vertical llena de agua.
Leer la marca donde llega el agua es medir de verdad, con el problema de la marca intermedia incluido.
Y da pie a una pregunta buena: cuántos vasos hacen un litro, que se comprueba llenando.
Qué edad
Kilos y litros enteros, desde los siete: comparar y ordenar.
La conversión con mil, a partir de los ocho o nueve, cuando multiplicar y dividir por mil no da miedo.
Los problemas con conversión mezclada, a los diez.
Antes de esto
Hace falta multiplicar y dividir por mil, que es mover cifras y no calcular.
Y hace falta el valor posicional: si mil no significa nada, la conversión es un truco de ceros.
Con eso puesto, el tema entero son dos semanas y media docena de sesiones de cocina.
Los errores típicos
Convertir en la dirección contraria y dar 0,003 kilos donde había 3 kilos.
Sumar gramos con kilos sin convertir, que es el error más común de todos.
Y estimar mal por no tener referencias: dos kilos para una manzana, medio litro para una piscina.
Cocinar con una receta
Una receta es una lista de cantidades con unidades mezcladas, y hacerla doble obliga a convertir de verdad.
El bizcocho sale o no sale, y esa comprobación es más honesta que cualquier corrección.
Y las medidas de cuchara y vaso enseñan que hay unidades no oficiales que también funcionan si todos las entienden.
En la compra
El precio por kilo que viene en la etiqueta permite comparar dos paquetes de tamaños distintos, que es un problema real y difícil.
Empezar por dos paquetes con precios por kilo impresos, sin calcular nada, ya enseña el concepto.
Calcularlo viene después y es un buen ejercicio de división para los diez u once años.
Cuánto por sesión
Cuatro problemas y una cosa pesada de verdad. La parte de papel se agota rápido.
Lo que hay que repetir es la estimación: cuánto crees que pesa, y después se comprueba.
Diez estimaciones a lo largo de un mes construyen el sentido de la magnitud que la hoja sola no da.
Antes y después de esto
Cómo se resuelve un problema donde las unidades no coinciden está en problemas con medidas. Y la única medida que no funciona con mil, en sesenta y no cien.
Cómo practicarlo jugando
Resuelve la operación asegura el cálculo con miles que las conversiones necesitan.
Mayor, menor o igual trabaja comparar cantidades y Compara las operaciones decidir sin calcular del todo.
Qué imprimir
Las unidades de masa y capacidad trae conversiones y problemas de kilos, gramos, litros y mililitros, con soluciones.
Para el tiempo, Las unidades de tiempo. Y para las longitudes, Medir con la regla.
Lo esencial
- La conversión se aprende en diez minutos; las referencias físicas llevan semanas y hacen más falta.
- Cuatro referencias bastan: un kilo de azúcar, media botella, un huevo, y que un litro de agua pesa un kilo.
- El número es mayor cuando la unidad es más pequeña: esa comprobación caza la conversión al revés.
- Elegir la unidad que da un número cómodo es parte de responder bien.
- Estimar antes de pesar es lo que construye el sentido de la magnitud.