La noche del 7 de diciembre, en Nicaragua, se celebra la Gritería. Las familias montan altares a la Virgen, la Purísima, en la puerta de sus casas, y grupos de vecinos y niños recorren las calles de altar en altar. Al llegar gritan «¿Quién causa tanta alegría?» y los de la casa responden «¡La concepción de María!». Después cantan y reciben un regalo: la gorra.
Para los niños es una de las noches más esperadas del año. Vuelven a casa con bolsas llenas de dulces, frutas y juguetes pequeños, y contarlo todo, clasificarlo y repartirlo entre hermanos es cálculo espontáneo, lo mismo que trabaja Clasifica en cestas.
Qué se celebra
La Gritería se celebra la víspera del 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción, a la que en Nicaragua se llama la Purísima.
La tradición nació en León en el siglo XIX y se extendió por todo el país.
Es una de las fiestas populares más importantes de Nicaragua, con una mezcla de devoción, música y alegría en la calle.
Los altares
Cada familia que participa monta un altar a la Purísima, adornado con flores, luces, telas y a veces figuras hechas a mano.
Algunos altares son sencillos y otros muy elaborados, y recorrer varios es como visitar una exposición.
Ayudar a montar el altar de casa es una manualidad de decoración: elegir colores, ordenar las flores, colocar las luces con simetría.
El grito y la respuesta
La fórmula es siempre la misma: el grupo que llega grita la pregunta y la casa responde. Es un diálogo que todos conocen.
Para los niños pequeños, aprender las frases y decirlas en el momento justo es un ejercicio de memoria y de turno.
Y después se cantan canciones tradicionales a la Purísima, que muchos niños aprenden de memoria año tras año. Recuerda la secuencia entrena esa memoria.
La gorra
La gorra es el regalo que da cada casa: puede incluir caña de azúcar, naranjas, limones dulces, dulces tradicionales, cajetas, gofio, pitos, matracas o juguetes pequeños.
Los niños llevan bolsas y las van llenando a medida que recorren los altares.
Al volver a casa, vaciar la bolsa y clasificar lo recogido —frutas, dulces, juguetes— es un juego de categorías con premio.
Contar la gorra
¿Cuántas naranjas? ¿Cuántos dulces de cada tipo? Contar lo recogido y apuntarlo en una tabla es estadística con la bolsa en la mesa.
Hacer un gráfico de barras con los datos convierte la noche en una ficha que el niño hace con muchas ganas.
A contar acompaña ese conteo.
Repartir entre hermanos
Si varios hermanos recogen gorra, a veces uno tiene mucho más que otro. Juntar todo y repartirlo en partes iguales es una lección de división y de justicia.
Si sobran dulces, hay que decidir qué se hace con el resto: se guardan, se comparten con los primos, se sortean.
Esa conversación enseña tanto de matemáticas como de convivencia.
El recorrido
Muchas familias planifican el recorrido: por qué calles ir, qué altares visitar primero, a qué hora volver.
Dibujar un plano del barrio con los altares marcados es un ejercicio de mapa muy concreto.
Y calcular cuántas casas se pueden visitar en una hora si en cada una se tarda cinco minutos es un problema de tiempo con sentido.
Las luces y la seguridad
La Gritería se celebra de noche, con mucha gente en la calle, cohetes y petardos en algunos barrios.
Es una buena ocasión para hablar de seguridad: ir siempre con un adulto, no acercarse a los cohetes, acordar un punto de encuentro.
Hacer con el niño una pequeña lista de normas antes de salir le da responsabilidad y tranquilidad.
El diario de la noche
Al día siguiente, escribir qué altares se visitaron, cuál fue el más bonito y qué se recibió es un diario con un tema que ningún libro puede igualar.
Añadir un dibujo del altar favorito completa la página.
Y guardar esas páginas año tras año permite ver cómo cambia la letra y la forma de contar las cosas.
Otras noches de luz
En Colombia, esa misma noche del 7 de diciembre se celebra la noche de las velitas, con faroles y velas en las puertas.
En otros países, el 8 de diciembre es la fiesta de la Inmaculada, y en España es día festivo.
Comparar cómo se celebra la misma fecha en distintos países es una lección de geografía humana.
Los dulces de la gorra
Entre los regalos de la Gritería hay dulces tradicionales, como las cajetas, hechas con leche, coco o frutas.
Clasificar los dulces según su ingrediente principal es un ejercicio de categorías con sabor.
Y escribir la receta de un dulce sencillo, con ayuda de la abuela, es un texto instructivo con mucha historia.
Pitos y matracas
Muchos niños reciben pitos y matracas, que hacen mucho ruido durante la noche.
Comparar sus sonidos, agudo o grave, fuerte o suave, es una pequeña clase sobre el sonido.
Y jugar a hacer ruido y silencio cuando lo indique una señal entrena la atención y el control.
Un altar en miniatura
Hacer un altar pequeño en una caja de zapatos, con escalones de cartón, flores de papel y luces, es una manualidad para la tarde del 7.
Decorarlo con simetría, poniendo lo mismo a los dos lados del centro, es trabajar la geometría con adornos.
Y describir el altar por escrito, de arriba abajo, es un ejercicio de descripción ordenada.
Cantar en grupo
Cantar con otros exige escuchar, empezar a la vez y no ir más rápido que el grupo.
Aprender las letras de los cantos por estrofas, una cada día de la semana anterior, es una estrategia de memoria que sirve para cualquier texto.
Y cantar juntos en cada altar da sentido a todo el esfuerzo de aprenderlos.
Preparar la bolsa
Antes de salir, elegir la bolsa adecuada es un pequeño problema de capacidad: ni tan pequeña que no quepa nada, ni tan grande que pese demasiado.
Estimar cuántas naranjas caben en la bolsa y comprobarlo después es un ejercicio de estimación.
Y pesar la bolsa al volver, con una báscula de cocina, añade un dato curioso sobre la noche.
Invitar a los vecinos
Las familias que ponen altar a veces invitan a los vecinos con una nota en la puerta o un mensaje.
Escribir esa invitación, con la hora y lo que se va a ofrecer, es un texto breve con destinatario real.
Y decorarla con un dibujo del altar la hace más cercana.
Antes y después de esto
Escribir lo vivido está en escribir un diario, y el reparto como paso previo a la división, en repartir antes de dividir.
La escuela nicaragüense está en la primaria en Nicaragua, y el teatro tradicional del país, en el Güegüense en casa. La misma noche en Colombia, en la noche de las velitas.
Cómo practicarlo jugando
Clasifica en cestas y A contar acompañan el reparto de la gorra.
Recuerda la secuencia entrena la memoria de los cantos.
Qué imprimir
Gráficos de barras sirve para contar lo recogido, y Problemas de repartir y agrupar, para repartirlo.
Escribir un diario recoge lo que pasó esa noche.
Lo esencial
- La Gritería se celebra en Nicaragua la noche del 7 de diciembre.
- Se recorren los altares de la Purísima con un grito y una respuesta que todos conocen.
- Cada casa da la gorra: frutas, dulces y juguetes pequeños.
- Clasificar, contar y repartir la gorra es cálculo con premio.
- Salir siempre con un adulto y con normas acordadas antes.