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La noche de las velitas

Por El equipo de Kodomi Club · 14 de septiembre de 2026 · 8 min

La noche de las velitas

La víspera del 8 de diciembre, las familias colombianas encienden velas en la calle. Qué significa, cómo se hacen los faroles y qué se aprende.

La noche del 7 de diciembre, en Colombia, las familias salen a las puertas de sus casas, a las aceras y a los balcones a encender velas y faroles de colores. Es la noche de las velitas, la víspera de la fiesta de la Inmaculada Concepción, y para muchos niños marca el comienzo de la Navidad.

Es una noche tranquila y bonita, con mucho trabajo manual antes —hacer faroles, preparar las velas— y mucha conversación durante. Hay familias que encienden una vela por cada persona de la casa, y contarlas, ordenarlas y repartirlas es cálculo sencillo, lo mismo que A contar.

De dónde viene

La tradición se remonta a 1854, cuando se proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción y en muchos lugares del mundo católico se encendieron velas y faroles para celebrarlo.

En Colombia la costumbre arraigó con fuerza y se convirtió en la fiesta que abre diciembre.

Calcular cuántos años han pasado desde 1854 es una resta con cuatro cifras y un resultado que impresiona.

Una vela por persona

En muchas casas se enciende una vela por cada miembro de la familia, y a veces otras por los que están lejos o por los que ya no están.

Para un niño, colocar las velas en fila y decir a quién representa cada una es una forma de pensar en los suyos.

Y ordenarlas de mayor a menor edad es un ejercicio de comparación con personas conocidas.

Los faroles

Los faroles de papel de colores protegen la vela del viento y tiñen la luz. Se venden en los mercados, pero hacerlos en casa es mucho más divertido.

El más sencillo es un cilindro de papel de colores con dibujos recortados, colocado alrededor de una vela en un vaso.

Con niños, conviene usar velas eléctricas dentro de los faroles de papel.

Hacer un farol de papel

Se dobla una hoja de papel de colores por la mitad y se hacen cortes paralelos desde el doblez, sin llegar al borde. Al abrirla y enrollarla, sale un farol con ventanas.

Los cortes tienen que estar a la misma distancia para que el farol quede bonito. Medir y marcar con regla antes de cortar es la clave.

Es una manualidad de recortar con un resultado inmediato, perfecta para los seis años.

Faroles con dibujos

Con niños mayores se pueden hacer faroles con siluetas recortadas: estrellas, lunas, árboles, ángeles.

Dibujar la silueta primero y recortarla después con cuidado entrena la precisión y la paciencia.

Y poner papel de seda de colores detrás de cada silueta hace que la luz salga con el color elegido.

Las velas y la seguridad

Una noche de velas es una buena ocasión para hablar de seguridad: el papel lejos de la llama, las velas sobre superficies firmes, siempre con un adulto cerca.

Con los pequeños, las velas eléctricas quitan riesgos sin quitar magia.

Y explicar por qué la llama necesita aire, con un vaso que se pone encima de una vela, es un experimento sencillo con adulto delante.

La natilla y los buñuelos

En la noche de las velitas se comen natilla, un postre de maíz y panela, y buñuelos de queso.

Hacer buñuelos es una receta con cantidades exactas: si la masa está muy blanda o muy dura, no salen bien.

Contar los buñuelos y repartirlos entre los invitados es un problema de división con resto muy apetecible.

El comienzo de diciembre

Después de la noche de las velitas vienen la novena de aguinaldos, del 16 al 24 de diciembre, y la Navidad.

Hacer un calendario de diciembre con las fechas importantes es un ejercicio de lectura de calendario muy motivador.

Ordenar las fiestas del mes —las velitas, la novena, Nochebuena, Año Nuevo— es trabajar la secuencia. ¿Qué va antes? lo acompaña.

Una noche de conversación

Mientras las velas se consumen, las familias se sientan en la puerta, conversan con los vecinos y los niños juegan en la calle.

Es un buen momento para contar historias de la familia: cómo era esa noche cuando los abuelos eran pequeños.

Y escribir al día siguiente algo de lo que se habló es un diario con un recuerdo concreto.

Contar la luz

Una vela dura un tiempo que se puede medir. Encender dos velas iguales a la vez y ver cuál dura más es un pequeño experimento.

Apuntar la hora de encendido y la hora en que se apaga, y calcular cuánto duró, es trabajar el tiempo con un reloj.

Y comparar velas de distinto tamaño da pie a hablar de proporciones.

Fiestas de luz en otros países

En Nicaragua, la noche del 7 de diciembre se celebra la Gritería, con altares a la Purísima y cantos por las casas.

En Costa Rica, los niños desfilan con faroles la víspera del 15 de septiembre, por la independencia.

Comparar las fiestas con luces de distintos países es una forma sencilla de ver que muchas culturas celebran con luz.

Las luces de las ciudades

En diciembre, muchas ciudades colombianas encienden alumbrados navideños, y los de Medellín son especialmente conocidos.

Observar los adornos de luces y descubrir las figuras que se repiten es un ejercicio de patrones.

Y dibujar un alumbrado propio para la calle de casa, con una serie de figuras y colores, es un proyecto de diseño.

La natilla paso a paso

La natilla se prepara removiendo una mezcla de leche, panela y harina de maíz o fécula hasta que espesa.

Hay que remover sin parar durante un buen rato, y cronometrar cuánto tarda en espesar es un pequeño experimento.

Repartirla en porciones iguales en un molde y cortarla en cuadrados es un ejercicio de medida y de división.

La familia en velas

Si se enciende una vela por persona, contar a toda la familia, incluidos los que viven lejos, es un buen ejercicio de conteo.

Hacer una lista con los nombres, agrupados por casas o por generaciones, organiza esa información.

Y comparar cuántas velas hay este año y cuántas el anterior abre una conversación sobre los cambios de la familia.

Un farol en un frasco

Un frasco de vidrio forrado por fuera con papel de seda de colores pegado con cola se convierte en un farol precioso.

Dentro se pone una vela eléctrica, y la luz sale teñida por los colores del papel.

Recortar las formas del papel y pegarlas sin arrugas trabaja la motricidad fina, y el farol se puede usar muchos años.

Antes y después de esto

Adornos rápidos para diciembre están en adornos que caben en una tarde, y cómo se enseña a recortar, en recortar con tijeras.

La escuela colombiana está en la primaria en Colombia, y la misma noche en Nicaragua, en la Gritería. Los faroles de septiembre, en los faroles del 14 de septiembre.

Cómo practicarlo jugando

A contar acompaña las velas de la familia.

¿Qué va antes? ordena las fiestas de diciembre, y Colorea por números es una actividad tranquila para esa tarde.

Qué imprimir

Recortar por la línea prepara los cortes del farol, y Escribir el calendario sirve para el calendario de diciembre.

El cuaderno del invierno acompaña las tardes de diciembre en el hemisferio norte.

Lo esencial

  • La noche de las velitas es el 7 de diciembre, víspera de la Inmaculada Concepción.
  • Muchas familias encienden una vela por cada persona de la casa.
  • Un farol de papel se hace con cortes paralelos medidos con regla.
  • Con niños, velas eléctricas dentro del papel.
  • Natilla, buñuelos y conversación en la puerta completan la noche.

Para practicarlo jugando

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