Muchos niños venezolanos estudian hoy fuera de Venezuela: en Colombia, en Chile, en Perú, en España. Para ellos, cambiar de país a mitad de la primaria significa cambiar de calendario, de escala de notas y hasta del nombre de los útiles, y conviene que alguien se lo explique.
Este artículo sirve a las dos familias: la que sigue en Venezuela y la que se ha ido. Las fichas se usan igual en los dos casos; lo que cambia es el contexto. Y colorear siguiendo un código, como en Colorea por números, es un buen ejercicio para los primeros días en un colegio nuevo, cuando todo lo demás es desconocido.
La educación inicial tiene dos etapas, maternal y preescolar. La primaria va de primer a sexto grado, y la educación media general, de primer a quinto año.
La edad de cada grado coincide con la de España y México: primer grado a los seis años.
En media se habla de «años» y no de «grados», y esa diferencia confunde cuando se compara con otros países, donde el séptimo sigue siendo un grado.
El año de septiembre a julio
El año escolar empieza a mediados de septiembre y termina en julio. Es un calendario parecido al español, con vacaciones largas en agosto y el comienzo de septiembre.
Hay cortes en Navidad, en Carnaval y en Semana Santa.
Las fichas de temporada de este sitio encajan casi tal cual, con una salvedad: en Venezuela no hay cuatro estaciones, sino temporada de lluvias y temporada seca.
Las notas con literales
En primaria las notas se expresan con literales: A, B, C, D y E. La A indica que se lograron todas las competencias y alguna más; la C, la mayoría; la D, algunas, con necesidad de nivelación; y la E, que no se alcanzó el mínimo para promover.
En educación media la escala es numérica, del 1 al 20, y se aprueba con 10.
Un niño que emigra y pasa a una escala de 1 a 7 o de 0 a 10 necesita que alguien le traduzca qué significa su nueva nota, para no creer que va peor cuando va igual.
Creyones y morral
En Venezuela los lápices de colores son creyones, la mochila es el morral y el bolígrafo, el lapicero. Sacapuntas y borrador se usan como en otros países.
Un niño venezolano en Madrid pedirá creyones y le darán ceras. Uno en Bogotá dirá morral y le entenderán, pero uno en Buenos Aires tendrá que decir mochila.
Preparar con él una lista de palabras escolares del país nuevo antes del primer día le ahorra muchos malos ratos.
Sin cuatro estaciones
Las fichas de estaciones hablan de otoño con hojas caídas e invierno con nieve. Un niño de Maracaibo no ha visto nada de eso.
No hay que dejar esas fichas de lado: hay que explicarlas. Las estaciones existen en otros lugares, y entender por qué en su país no se notan es geografía de verdad.
Estaciones del año sirve como punto de partida para esa conversación, y un mapa con la línea del ecuador cierra la explicación.
Chamos y chamas
A los niños y a los jóvenes se les dice chamos y chamas. Los amigos son panas, y lo que está muy bien es chévere.
Chévere ha viajado por toda América, y es un buen ejemplo de palabra que nace en un sitio y se extiende.
Una lista de palabras venezolanas con su equivalente en el país de acogida es un ejercicio de vocabulario útil y, para un niño recién llegado, un modo de sentir que su forma de hablar vale.
Metras, papagayos y perinolas
Las canicas son metras, la cometa es un papagayo y el juguete de la bola atada a un palo es la perinola. El trompo sigue siendo trompo.
La perinola es precisión de muñeca, y las metras son cálculo de ganancias y pérdidas sin papel.
Enseñar estos juegos a los compañeros del nuevo colegio es una forma estupenda de hacer amigos, y el niño pasa de ser el que no sabe al que enseña.
Cotufas y otras palabras de la mesa
Las palomitas de maíz son cotufas, y el pan de Navidad es el pan de jamón. La arepa, la hallaca y el tequeño son parte de la vida diaria y de las fiestas.
Una receta de arepas escrita paso a paso es un ejercicio de escritura de instrucciones perfecto: hay cantidades, orden y verbos en imperativo.
Y medir la harina y el agua es trabajar las fracciones sin nombrarlas.
La ese del Caribe
En buena parte de Venezuela la ese final de sílaba se aspira: «los niños» suena parecido a «loh niño». Al escribir, eso hace que la ese se pierda.
No es descuido: el oído no avisa. La pista está en la concordancia: si hay «los» delante, la palabra también es plural y lleva ese.
Dictados cortos con muchos plurales, corregidos entre los dos, ayudan más que repetir la regla.
Cambiar de país a mitad de curso
Un niño que sale de Venezuela en marzo y llega a Chile se encuentra con un año escolar que acaba de empezar. Uno que llega a España en marzo entra en el último trimestre.
Lo que más ayuda no es adelantar temario, sino asegurar lo básico: lectura fluida, tablas de multiplicar y cálculo mental. Con eso se sigue cualquier programa.
Y hay que tener paciencia con las notas del primer trimestre en el país nuevo. Suelen bajar por el cambio, no por falta de capacidad.
El Día del Niño
El Día del Niño se celebra el tercer domingo de julio, justo cuando termina el año escolar.
Para las familias que viven fuera, mantener la fecha es una forma de conservar un vínculo con el país.
Una carta a un abuelo que sigue en Venezuela, contando cómo es el colegio nuevo, es un ejercicio de escritura con un destinatario de verdad.
Simón Rodríguez, el maestro
Simón Rodríguez, nacido en Caracas en 1769, fue el maestro de Simón Bolívar y uno de los primeros pensadores de América que defendió una escuela para todos, también para los hijos de los pobres.
Sus ideas sobre aprender haciendo, con oficios y con las manos, siguen sonando modernas, y su nombre está en escuelas de todo el país.
Contarle a un niño que el maestro de un héroe nacional también es un personaje de la historia es una forma de darle valor a la escuela.
Antes y después de esto
Cómo acompañar a niños de edades distintas está en hermanos de edades distintas, y cómo corregir sin quitar las ganas, en corregir sin desanimar.
El país anterior de la serie es la primaria en Colombia, y el siguiente, la primaria en Ecuador. Las palabras que cambian de país están en las palomitas tienen muchos nombres.
Cómo practicarlo jugando
Colorea por números es una actividad tranquila para los primeros días de un colegio nuevo.
Letra que falta trabaja la ese final, y Estaciones del año abre la conversación sobre el clima.
Qué imprimir
Los plurales ayuda con la ese que no se oye, y Escribir una receta encaja con las arepas.
Escribir una carta sirve para escribir a la familia que sigue lejos.
Lo esencial
- El año escolar va de septiembre a julio, parecido al español.
- En primaria la nota es un literal de la A a la E; en media, un número del 1 al 20.
- Creyones, morral y lapicero: palabras que conviene traducir al llegar a otro país.
- En Venezuela no hay cuatro estaciones, y las fichas de estaciones hay que explicarlas.
- Al cambiar de país, lo básico —lectura, tablas, cálculo— importa más que adelantar temario.