Lectura y lenguaje

Una palabra, varios significados

Por El equipo de Kodomi Club · 10 de septiembre de 2026 · 7 min

Una palabra, varios significados

Muchas palabras corrientes significan varias cosas y nadie se confunde. Qué es lo que decide, y cómo se entrena.

«Banco» es un asiento del parque y el sitio donde está el dinero, y nadie se confunde nunca. Lo que decide cuál es no está en la palabra: está en el resto de la frase.

Ese trabajo de encajar una palabra en su sitio es el mismo que se hace en En una palabra, visto del revés.

El contexto es quien decide

Una palabra suelta puede significar varias cosas; dentro de una frase, casi nunca. «Se sentó en el banco del parque» no admite dudas.

Por eso el ejercicio es leer la frase entera y no la palabra: quien mira solo las tres opciones acierta por azar.

Y es exactamente lo que hace un lector cuando se encuentra una palabra conocida usada de otra manera.

Pedir la otra frase

Al corregir, la pregunta que enseña es «¿y en qué otra frase usarías esta palabra?». Si en esta «hoja» es la del cuaderno, que invente una donde sea la del árbol.

Ahí se ve si ha entendido que la palabra tiene dos vidas o si solo ha acertado el hueco.

Con dos o tres por sesión basta; no hace falta hacerlo con todas.

El cuerpo está lleno de ellas

La muñeca de la mano y la de jugar, el diente de la boca y el del peine, la pata del animal y la de la mesa, el pie de la cama.

Es la familia más numerosa y la más fácil de ver, porque muchas cosas se nombraron por parecido con el cuerpo.

Contarlo así —les pusimos nombre porque se parecían— convierte una lista en una idea.

Polisemia y homonimia

Hay palabras que significan varias cosas por parecido —la hoja del árbol y la del papel, las dos planas y finas— y otras que coinciden por casualidad, como «vino» de beber y «vino» de venir.

La diferencia tiene nombres técnicos que no hacen falta a los nueve años. Lo que sí se puede preguntar es si las dos cosas se parecen en algo.

Esa pregunta ordena los ejemplos y suele dar conversación.

El diccionario lo dice

En un diccionario, una palabra polisémica tiene varias acepciones numeradas bajo la misma entrada. Verlo una vez explica el asunto mejor que cualquier definición.

Y de paso enseña para qué sirven esos números, que casi ningún niño se para a mirar.

Buscar «banco» y contar cuántos significados tiene es un ejercicio de dos minutos.

Sirve para adivinar palabras nuevas

Cuando aparece una palabra desconocida, el contexto da una pista. Esa habilidad es la misma que se entrena aquí, y es la que permite leer sin parar cada tres líneas.

Un niño que sabe usar el contexto entiende un texto con palabras difíciles; el que no, se detiene en cada una.

Conviene decírselo: esto no es un juego de palabras, es una herramienta de lectura.

Los chistes viven de esto

Casi todos los juegos de palabras y buena parte de los chistes infantiles se basan en una palabra con dos significados.

Explicar un chiste así, una vez, suele iluminar el tema entero, porque el niño ya se reía sin saber por qué funcionaba.

Y anima a buscar otros, que es una manera estupenda de repasar.

Cuidado con las que se parecen y no son

«Cerradura» y «cerrojo» no son la misma palabra con dos sentidos: son dos palabras distintas. Conviene no mezclar polisemia con vocabulario parecido.

En la hoja aparecen algunas opciones así, para que haya que elegir entre palabras próximas y no solo entre significados.

Eso obliga a afinar el vocabulario además de leer el contexto.

El dibujo de los dos sentidos

Dibujar en un folio partido por la mitad los dos significados de la misma palabra es el ejercicio que más se recuerda.

Una sierra de cortar y una sierra de montañas, una hoja de árbol y una de cuaderno, con la palabra escrita en medio.

Cuatro palabras así ocupan una tarde y quedan para siempre.

En clase de inglés vuelve a aparecer

«Watch» es el reloj y también mirar; «light» es la luz y también ligero. La idea es la misma en cualquier idioma.

Traerla de aquí ahorra explicarla otra vez y hace que las dos asignaturas se apoyen.

Y avisa de algo útil: traducir palabra por palabra no funciona nunca.

Palabras que cambian con el género

El cura y la cura, el capital y la capital, el cometa y la cometa. Aquí lo que cambia el significado es el artículo, y sorprende bastante.

Es un caso aparte y merece una sesión propia con los más mayores.

Con los pequeños, mencionarlo de pasada es suficiente.

Las que se usan en matemáticas

Raíz, potencia, base, cara, arista, media. Media docena de palabras de clase de mates significan otra cosa en la vida corriente, y eso despista bastante.

Señalarlo cuando aparezcan —«esta raíz no es la del árbol»— evita que el niño intente entenderlas por el sentido conocido.

Y es una de las razones por las que un enunciado de matemáticas cuesta más de leer que un cuento.

Cuánto por sesión

Una hoja de ocho frases y la pregunta de la otra frase en dos o tres. Diez minutos.

Es un tema que gana con las repeticiones espaciadas: media hoja hoy, media dentro de dos semanas con palabras nuevas.

Y lo que lo consolida es cazarlas leyendo.

Antes de esto

Hace falta leer una frase de una línea sin tropezar, porque toda la decisión está en el contexto.

También hace falta un vocabulario básico: si las tres opciones son palabras nuevas, no se puede elegir.

Con los que empiezan a leer, se hace de viva voz y con dibujos.

Qué edad

Con banco, hoja y pata, de viva voz, a los seis o siete.

Completando frases por escrito, a los ocho o nueve.

Con el diccionario y las que cambian de género, a los diez u once.

Los errores del adulto

Dar la lista de significados antes de que lea la frase. Corregir sin pedir la otra frase. Y usar solo ejemplos de libro.

Los mejores ejemplos son los que aparecen leyendo o hablando ese mismo día, y conviene anotarlos.

Y no hace falta el vocabulario técnico: polisemia se puede decir o no decir, y el ejercicio funciona igual.

Antes y después de esto

Explicar qué significa una palabra está en las definiciones, y cómo una palabra cambia el sentido de la frase, en la palabra que cambia la frase. Para las expresiones fijas, las frases que no significan lo que dicen.

Cómo practicarlo jugando

En una palabra entrena la relación entre una palabra y su significado.

Une las frases obliga a leer la oración entera y Clasifica en cestas a agrupar por sentido.

Qué imprimir

Palabras polisémicas trae tres hojas con veinticuatro frases donde la misma palabra vale para cosas distintas.

Para el vocabulario preciso, Sinónimos y contrarios. Y para las expresiones fijas, Las frases hechas.

Lo esencial

  • El contexto decide: la palabra suelta admite varios sentidos, la frase no.
  • Al corregir se pide la otra frase, con el otro significado.
  • El cuerpo da la familia más numerosa: muñeca, diente, pata, pie.
  • Usar el contexto es lo que permite leer sin pararse en cada palabra nueva.
  • Dibujar los dos sentidos en un folio partido deja la palabra fijada.

Para saber más, las fuentes

Para practicarlo jugando

Seguir leyendo