La cuadrícula de trabajo tiene las casillas del doble de grandes, así que el dibujo sale el doble de grande sin haber medido nada y sin haber multiplicado nada. La cuadrícula hace la cuenta.
Es la idea de escala aplicada años antes de que nadie la nombre. Comparar tamaños se trabaja también en Grande o pequeño, que es el vocabulario previo.
Es lo que hay que hacer notar al terminar, y no antes: poner los dos dibujos uno al lado del otro y comprobarlo.
La figura es la misma, y sin embargo ocupa cuatro veces más papel. Ese detalle sorprende y merece un minuto.
Con el doble de lado, el área se multiplica por cuatro. No hace falta decirlo con números; basta con verlo.
No se mide nada
Nadie coge una regla. Lo que se cuenta son casillas, y la casilla grande vale lo mismo que la pequeña en el sistema del dibujo.
Esa es la idea potente: la unidad cambia y las proporciones se mantienen.
Es lo mismo que hace un mapa a escala, y decirlo así conecta el ejercicio con algo que se ha visto.
Marcar los puntos primero
Los trazos largos se tuercen más, y por eso conviene marcar con lápiz dónde empieza y dónde acaba cada línea antes de dibujarla.
Y unirlos después, de una vez. Así el trazo sale recto y no en tres tirones.
Es lo mismo que se hace al dibujar con regla, pero sin regla, y entrena bastante más.
Los trazos largos cansan
Una línea de ocho casillas grandes es un movimiento de brazo y no de dedos, y a los siete años eso todavía se está aprendiendo.
Conviene apoyar el antebrazo y mover desde el hombro. Con la mano sola sale temblorosa.
Y si sale temblorosa, no se repasa encima: se borra y se hace otra vez de un tirón.
De copiar a ampliar
Copiar igual y ampliar al doble son el mismo ejercicio con una vuelta más, y conviene hacerlos en ese orden.
Quien todavía se pierde copiando a tamaño real se pierde el doble al ampliar.
Dos o tres hojas de copiar antes de la primera de ampliar es lo razonable.
Contar dos veces
Cuatro casillas en el modelo son cuatro casillas en la grande, no ocho. La cuenta es la misma y solo cambia el tamaño.
Es el error número uno: multiplicar por dos las casillas además de usar casillas dobles.
Decirlo antes de empezar lo evita en casi todos los casos.
El sitio en la hoja
La cuadrícula grande ocupa mucho, y por eso va debajo del modelo y no al lado.
Conviene decirlo, porque un niño que espera dos cuadrículas iguales al lado se desconcierta al ver una debajo.
Y hay que empezar en el mismo cruce que el modelo, o la figura sale desplazada.
Reducir también se puede
El ejercicio contrario —dibujar en casillas más pequeñas— es más difícil, porque los detalles se juntan.
No hace falta a los ocho años, pero mencionarlo ayuda a entender que la escala va en las dos direcciones.
Y explica por qué un plano de una casa cabe en un folio.
Dónde se usa esto de verdad
En los mapas, en los planos, en las maquetas y en cualquier dibujo que haya que pasar a una pared.
El método de la cuadrícula es el que usaban los pintores para pasar un boceto a un cuadro grande, y sigue funcionando.
Contarlo convierte el ejercicio en una técnica con historia y no en una hoja más.
Ampliar en la pared
Un dibujo pequeño ampliado en una cartulina grande, con casillas hechas a mano, es un proyecto de una tarde.
Y el resultado se cuelga, lo cual cambia bastante las ganas de hacerlo bien.
Se puede hacer entre varios, con cada uno encargado de unas casillas, y ahí se ve para qué sirve la cuadrícula.
Cuando no coincide
Al comparar las dos figuras casi siempre hay un trazo desplazado, y encontrarlo es la parte útil.
Se cuentan las casillas del modelo y de la copia en ese trazo concreto, y aparece la diferencia.
Corregir solo ese trazo, en vez de rehacerlo todo, es lo que enseña a revisar.
Los errores típicos
Doblar las casillas contadas además de usar casillas dobles.
Empezar en un cruce distinto del modelo, con lo que la figura no encaja aunque esté bien hecha.
Y dibujar de memoria a partir de la mitad, cuando ya se reconoce qué es.
El doble no es «un poco más grande»
Conviene medir con el dedo: dos casillas del modelo miden lo mismo que una de la grande.
Muchos niños dibujan «algo más grande» sin usar la cuadrícula, y el resultado no es el doble de nada.
Comprobarlo poniendo el modelo encima de la copia y viendo que cabe cuatro veces cierra la duda.
Colorear la copia
Una vez ampliada, colorear la figura grande da un resultado que se puede colgar y que compensa el trabajo.
Y el modelo pequeño se queda en blanco, con lo que la comparación entre los dos sigue siendo posible.
Es un premio barato y cambia bastante la actitud ante la siguiente hoja.
Con dos niños, cada uno amplía la mitad de la figura en la misma cuadrícula grande.
Hay que ponerse de acuerdo en dónde está la línea de separación y en qué punto se juntan los trazos.
Y el resultado enseña una cosa útil: si cada uno ha contado bien, encaja sin retocar nada.
Qué edad
Ampliar figuras de cuatro o cinco líneas, desde los siete.
Figuras de ocho o diez líneas, a partir de los ocho.
Figuras con puntos a media casilla, a los nueve o diez.
Lo que entrena
Orientación en el papel, control del trazo largo y planificación: mirar, decidir y después dibujar.
Y una idea matemática de fondo, la proporción, que llega mucho antes de que se estudie.
Es de los pocos ejercicios que trabajan mano y cabeza a la vez sin que ninguna de las dos estorbe.
Cuánto por sesión
Una figura, quince minutos. Los trazos largos cansan más de lo que parece.
Y conviene acabar comparando las dos hojas, que son dos minutos más y es donde está la lección.
Una por semana, alternada con las de copiar a tamaño real.
Antes y después de esto
El ejercicio anterior, copiar a tamaño real, está en copiar mirando y no de memoria. Y la otra geometría que se toca antes de saber que lo es, en la simetría antes de la geometría.
Cómo practicarlo jugando
Busca la casilla entrena localizar puntos por coordenadas, que es lo que pide ampliar.
Grande o pequeño trabaja la comparación de tamaños y Simetría el dibujo sobre cuadrícula.
Qué imprimir
Ampliar el dibujo al doble trae cuatro figuras con la cuadrícula grande debajo y las soluciones.
Antes conviene Copiar el dibujo por cuadros. Y para la simetría sobre cuadrícula, Dibuja la otra mitad.
Lo esencial
- Con casillas del doble, el dibujo sale el doble de grande sin medir ni multiplicar nada.
- Cambia el tamaño y no la forma: hay que comprobarlo poniendo las dos hojas juntas.
- Las casillas contadas son las mismas; el error número uno es doblarlas además.
- Los trazos largos se marcan por los extremos y se unen de un tirón, moviendo el brazo.
- Es el método con el que los pintores pasaban un boceto a un cuadro grande.