El oso de anteojos es el único oso que vive en Sudamérica. Habita en los bosques de montaña de los Andes, desde Venezuela hasta Bolivia, y debe su nombre a las manchas claras que muchos tienen alrededor de los ojos y que parecen unas gafas. En quechua se le llama ucumari.
Para un niño es un oso distinto de los de los cuentos: come sobre todo plantas, trepa muy bien y cada uno tiene un dibujo de manchas propio. Comparar dos caras para encontrar lo que cambia es lo que trabaja Encuentra las diferencias.
Las gafas
Las manchas de color crema o blanco que rodean los ojos, y que a veces bajan por el cuello y el pecho, dan nombre al oso de anteojos.
Cada oso tiene un dibujo diferente, así que los científicos pueden reconocer a cada uno por su cara.
Dibujar varias caras de oso con manchas distintas y buscar dos iguales es un juego de observación muy fino.
Dónde vive
Vive en los Andes de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, sobre todo en bosques nubosos y en páramos de altura.
Puede moverse entre zonas de selva baja y praderas muy altas, según la época y la comida.
Buscar esos países en un mapa y seguir la cordillera de los Andes es un ejercicio de geografía. Dónde vive cada uno trabaja los hábitats.
Un oso que come plantas
A diferencia de otros osos, el oso de anteojos come sobre todo plantas: frutos, hojas, cogollos de bromelias, bulbos y cortezas.
De vez en cuando come insectos, miel o carne, pero su dieta es principalmente vegetal.
Clasificar osos del mundo según lo que comen es un ejercicio de categorías que sorprende a muchos niños.
Las bromelias
Las bromelias son plantas de hojas duras que crecen en los árboles y en el suelo. El oso las abre con sus garras para comer la parte tierna del centro.
Es un alimento muy importante en los bosques de montaña, donde a veces no hay frutos.
Buscar una piña, que es una bromelia, y observar sus hojas ayuda a imaginar lo que come el oso.
Un gran trepador
El oso de anteojos trepa muy bien a los árboles con sus garras fuertes.
Arriba construye plataformas con ramas dobladas donde come y descansa, a veces durante días.
Dibujar un árbol con la plataforma del oso es un ejercicio de imaginación y de observación.
El tamaño
Es un oso de tamaño mediano: más pequeño que un oso pardo, pero bastante más grande que una persona cuando se pone de pie.
Los machos son mucho más grandes que las hembras.
Comparar su tamaño con el de otros osos del mundo, ordenándolos de menor a mayor, es un ejercicio de comparación.
Las crías
La hembra tiene normalmente una o dos crías, que nacen muy pequeñas en una madriguera.
Las crías viajan a menudo sobre la espalda de su madre y aprenden con ella qué plantas comer.
Contar cuánto tiempo pasan con su madre y compararlo con otros animales es un ejercicio de datos.
Sembrador de bosques
Como come muchos frutos, el oso de anteojos esparce las semillas por el bosque con sus excrementos.
Así ayuda a que crezcan nuevos árboles, y por eso se le considera muy importante para los bosques de los Andes.
Dibujar ese ciclo —fruto, oso, semilla, árbol nuevo— es un ejercicio de secuencia.
El agua de los páramos
Los páramos y bosques nubosos donde vive el oso guardan y liberan poco a poco el agua de la lluvia y la niebla.
Muchas ciudades de los Andes reciben agua que viene de esas montañas.
Proteger al oso es también proteger esos bosques, y eso ayuda a que las ciudades tengan agua.
Por qué está en peligro
El oso de anteojos está considerado vulnerable. Le afectan la pérdida de bosque, la caza y los conflictos con los agricultores.
En varios países hay áreas protegidas y programas para estudiarlo con cámaras.
Hacer una lista de amenazas y soluciones es un ejercicio de causa y consecuencia muy claro.
Un oso famoso de un cuento
En un cuento infantil muy conocido, un oso con sombrero y abrigo llega a Londres desde lo más profundo de Perú.
Ese personaje está inspirado en los osos de los Andes, y es una buena excusa para hablar del oso real.
Comparar el oso del cuento con el oso de verdad —qué come, dónde vive— es un ejercicio de distinguir ficción y realidad.
Dibujar la cara
La cara del oso de anteojos es casi simétrica, pero las manchas no siempre lo son: a veces un ojo tiene más blanco que el otro.
Dibujar la cara primero simétrica y luego añadir manchas únicas es un buen ejercicio. Simetría trabaja el eje central.
Y descubrir que la naturaleza casi nunca es perfectamente simétrica es una observación interesante.
Un oso que no hiberna
Muchos osos del norte duermen durante el invierno. El oso de anteojos no hiberna, porque en los Andes encuentra comida todo el año.
Comparar un oso del norte con uno de los Andes en una tabla —dónde vive, qué come, si hiberna— es un ejercicio de comparación.
Y relaciona el comportamiento del animal con el clima de su región.
Huellas en el barro
Los científicos siguen al oso buscando huellas, marcas de garras en los árboles y restos de bromelias comidas.
Esas pistas les dicen por dónde pasa y qué come sin necesidad de verlo.
Hacer huellas con la mano en plastilina y adivinar de quién son es un juego que imita ese trabajo de detective.
Cámaras en el bosque
En los bosques andinos se colocan cámaras que hacen fotos cuando pasa un animal, y así se sabe cuántos osos hay.
Como las manchas de la cara son distintas en cada oso, se puede reconocer a cada uno.
Organizar fotos por individuo, como hacen los científicos, es un ejercicio de observación y de clasificación.
Un pelaje oscuro
El pelaje del oso de anteojos es negro o marrón muy oscuro, y contrasta mucho con las manchas claras de la cara.
Su pelo es grueso y le protege del frío y de la humedad de los bosques de niebla.
Probar cómo abriga una tela gruesa frente a una fina, con un termómetro, es un experimento sencillo.
Garras para trepar
Sus garras delanteras son largas y curvas, muy útiles para trepar y para abrir plantas duras.
Comparar las garras de un oso con las de un gato y las uñas de una persona es un ejercicio de observación.
Y pensar para qué usa cada animal sus uñas añade una lección de adaptación.
Antes y después de esto
Qué come cada animal está en qué come cada animal, y cómo se describe un animal, en describir un animal sin nombrarlo.
Otros animales de los Andes están en el cóndor andino y la llama y la alpaca. Uno de las pampas, en el armadillo.
Cómo practicarlo jugando
Encuentra las diferencias trabaja la observación de las manchas.
Dónde vive cada uno relaciona animales y hábitats, y Simetría, la cara del oso.
Qué imprimir
Quién come qué relaciona animales y alimentos, y Comprensión: los árboles trae textos sobre bosques.
Simetría para empezar sirve para dibujar la cara del oso.
Lo esencial
- El oso de anteojos es el único oso de Sudamérica y vive en los Andes.
- Sus manchas claras alrededor de los ojos son únicas en cada oso.
- Come sobre todo plantas, como frutos y bromelias.
- Trepa muy bien y construye plataformas en los árboles.
- Es vulnerable, y protegerlo ayuda a conservar los bosques y el agua de los Andes.