Se dibujan casillas en el suelo, se lanza una piedra y se salta a la pata coja sin pisar la casilla donde ha caído. En España es la rayuela; en Chile, el luche; en Colombia, la golosa; en Perú, el mundo; en Cuba, el pon; en Puerto Rico, la peregrina; y en México, el avión o el avioncito.
Es el mismo juego, y entrena lo mismo en todas partes: seguir una secuencia de números en orden, que es lo que trabaja Qué viene después, más equilibrio, puntería y respeto de turnos.
Lo que entrena la rayuela
Las casillas están numeradas y hay que recorrerlas en orden. Es la recta numérica dibujada en el suelo y recorrida con el cuerpo.
Lanzar la piedra a una casilla concreta es puntería y cálculo de fuerza. Y saltar a la pata coja es equilibrio, que tiene mucho que ver con la postura para escribir.
Además, hay que esperar el turno, recordar en qué casilla se quedó cada uno y aceptar cuando se pisa la raya.
Los nombres de la rayuela
Rayuela en España, Argentina y Uruguay. Luche en Chile. Golosa en Colombia. Mundo en Perú. Pon en Cuba. Peregrina en Puerto Rico. Avión o avioncito en México y en otros países, y bebeleche en el norte de México.
Algunos nombres describen el dibujo: el avión, por la forma con alas. Otros vienen de la última casilla, que en muchos sitios es el cielo o el mundo.
Y en Cataluña se llama xarranca, y en otras zonas de España, tejo o truque.
Las canicas
Canicas en España y México; bolitas en Argentina, Uruguay y Chile; metras en Venezuela; chibolas en Honduras, El Salvador y Nicaragua; bolinchas en Costa Rica; bolas en Cuba.
Las canicas son cálculo sin papel: cuántas se ganan, cuántas se pierden, cuántas quedan al final.
Y la puntería con el dedo es motricidad fina pura, la misma que después pide la letra.
Cometa en España, Colombia, Perú y Uruguay; papalote en México y Cuba; volantín en Chile; barrilete en Argentina y Guatemala; papagayo en Venezuela; chiringa en Puerto Rico; chichigua en República Dominicana.
Papalote viene del náhuatl, donde nombraba a la mariposa. Volantín y barrilete describen cómo vuela o qué forma tiene.
Hacer una cometa es geometría práctica: medir las varas, cruzarlas en el centro y repartir el papel igual a los dos lados.
El pilla-pilla
En España es el pilla-pilla o el corre que te pillo; en Argentina y Uruguay, la mancha; en Chile, la pinta; en Colombia, la lleva; en México, las traes.
Es el juego de persecución básico, y entrena la velocidad de reacción y la anticipación: hay que prever hacia dónde va a correr el otro.
Y tiene una regla que genera discusiones sin fin: si vale tocar al que acaba de pillarte. Decidirla antes de empezar es una lección de convivencia.
El trompo
El trompo tiene el mismo nombre en casi toda América, y en España se llama peonza.
Enrollar la cuerda y lanzarlo con el giro justo es coordinación y paciencia: sale mal muchas veces antes de salir bien.
Y hay una física que despierta preguntas: por qué se mantiene de pie mientras gira y se cae cuando se para.
El balero y sus nombres
El juguete de la bola con agujero atada a un palo es el boliche o balero en México y Argentina, el emboque en Chile, la coca en Colombia, la perinola en Venezuela y el capirucho en Guatemala, Honduras y El Salvador.
En España se conoce como boliche, aunque es menos habitual.
Embocar la bola en el palo es precisión de muñeca, exactamente el tipo de control fino que se necesita para trazar letras.
Los juegos con piedras
La payana, en Argentina y Uruguay, se juega lanzando una piedra al aire y recogiendo otras antes de que caiga. En España hay juegos parecidos con cinco piedras o tabas.
Los jackses de Costa Rica son el mismo principio con piezas de metal y una pelota.
Todos entrenan la coordinación ojo-mano y el conteo: primero se recoge una, luego dos, luego tres.
Las canciones de saltar la cuerda
Saltar la cuerda —comba en España, cuica en Puerto Rico— se acompaña casi siempre de canciones que cuentan o que dicen el abecedario.
Esas canciones son aritmética rítmica: el que salta tiene que llevar la cuenta sin perder el paso.
Cada país tiene las suyas, y pedir a los abuelos que enseñen las de su infancia es una forma de mantener una tradición oral.
Por qué tantos nombres
Los juegos de patio se transmiten de niño a niño, no por libros. Cada comunidad los fue nombrando a su manera, y los nombres cambian incluso dentro de un mismo país.
Por eso hay más variantes para la rayuela que para el lápiz: el lápiz llegó con su nombre, y la rayuela se aprendió jugando.
Explicárselo a un niño es una lección sobre cómo viven las palabras cuando nadie las escribe.
Recuperar los juegos de la infancia
Enseñar a los hijos los juegos de patio propios cuesta poco: una tiza, unas piedras, una cuerda.
Y dan algo que las pantallas no dan: juego al aire libre, con otros niños, con reglas que hay que negociar.
Si la familia viene de otro país, enseñar sus juegos a los compañeros del colegio nuevo convierte al niño recién llegado en el que sabe algo que los demás no.
El escondite
El escondite de España es la escondida o las escondidas en Argentina y Chile, y las escondidillas en México.
Es el juego que más cuenta en voz alta: el que busca cuenta hasta veinte, hasta cincuenta o hasta cien, y a veces de cinco en cinco.
Cambiar la forma de contar —hacia atrás, de dos en dos— convierte el escondite en práctica de series sin que nadie lo note.
Chapas y tapas
Las chapas de botella son juguete en muchos países: carreras de chapas en España, el yermis con tapas en Colombia, la vitilla con tapas de garrafón en República Dominicana.
Todas entrenan la puntería con los dedos o con el brazo, y casi siempre hay que llevar la cuenta de los puntos.
Y tienen una ventaja clara: el material se recoge gratis y cabe en un bolsillo.
Antes y después de esto
Los juegos que no necesitan material están en juegos sin material para esperas, y el valor de las reglas, en los juegos de reglas.
Cada juego aparece en su país dentro de la serie: Chile, Cuba, El Salvador, Costa Rica y Puerto Rico, entre otros.
Cómo practicarlo jugando
Qué viene después y A contar trabajan la secuencia de números que recorre la rayuela.
Recuerda la secuencia entrena la memoria de turnos y de casillas.
Qué imprimir
Veo veo y otros juegos reúne juegos tradicionales sin material, y La recta numérica es la rayuela en papel.
Trabalenguas completa la tradición oral de patio.
Lo esencial
- La rayuela es luche, golosa, mundo, pon, peregrina o avión según el país.
- Las canicas son bolitas, metras, chibolas o bolinchas, y la cometa, papalote, volantín, barrilete o chiringa.
- Los juegos de patio tienen muchos nombres porque se transmiten jugando, no escribiendo.
- Entrenan secuencias numéricas, puntería, equilibrio y coordinación fina.
- Enseñar los juegos de la propia infancia mantiene una tradición y cuesta muy poco.