Junio

Fin de curso: qué se espera y cómo cerrar el año

Junio son tres semanas de jornada corta, excursiones, festival y notas. Para un niño de cuatro años el fin de curso es despedirse de su maestra, que es mucho; para el de siete, además, la sensación de que se acaba una cosa y empieza otra. Y las notas, que a esta edad no dicen casi nada que no sepáis ya si habéis mirado el cuaderno durante el año.

Lo que conviene es cerrar bien: mirar con él lo que hacía en septiembre y lo que hace ahora, que es la única nota que entiende y la que más le anima; escribir una carta a la profe para dar las gracias; y guardar en una caja cuatro cosas del curso, no todo. No hace falta comparar con nadie ni castigar una nota: lo que se ve en junio se ha ido viendo desde octubre.

Del sitio encajan «Diplomas para imprimir», con el motivo en blanco para poner lo que de verdad le costó; «Escribir una carta» para la de la profe; «Las tablas mezcladas», «Sumas y restas hasta 20» o «Comprensión lectora» para ver por dónde va antes del verano. Y para vosotros, la serie que va de «Qué se espera de un niño de 3 años» a «Qué se espera de un niño de 8 años», «Un diploma por lo que costó» y «Corregir sin desanimar: qué se señala y qué se deja pasar».

Fichas para imprimir

Preguntas frecuentes

¿Qué hacemos con unas notas malas en junio?

Primero, mirarlas con él sin castigo: a los siete años una nota baja casi nunca es de esfuerzo sino de algo concreto que no ha encajado, la resta con llevadas o la lectura de corrido. Se localiza qué es, se pregunta a la maestra antes de que cierre el colegio, y eso, y solo eso, es lo que se repasa en agosto.

¿Cómo se despide bien un niño de su clase y de su profe?

Con algo que haga él: una carta corta de dar las gracias, con su letra, o un dibujo si aún no escribe. Y hablando de lo que viene, sin adelantarse: quién sigue en su clase, qué cambia. Lo que peor llevan es no saber; lo que mejor, tener algo que entregar el último día.

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